La receta de hoy es para mí, muy especial, siempre me gustó la cocina y por supuesto la repostería, pero de pequeña en casa el horno se usaba muy poco, así que mi sueño desde entonces, era conseguir introducir una mezcla en un molde y que subiera y si además se podía comer eso era ya increible!!!
Probé muchas recetas de magdalenas y no conseguía ningún resultado "decente", lo habitual era que no subieran y que además y medida que se enfriaban se iban endureciendo. Pero bueno, tengo mucho tesón y no he dejado de intentarlo, ni siquiera, cuando nos mudamos y estuvimos unos años sin horno, seguí buscando recetas para hacerlas en el microondas y tampoco lo conseguí, siempre quedaban resecas y blanquecinas.
Un día, cuando por fin nos hicimos con un horno de sobremesa (es estupendo, ya os contaré otro día), me puse de nuevo a buscar en internet y la encontré......magdalenas caseras, con volumen y azúcar en el copete....están deliciosas, sólo os diré que la primera vez que las hice y mi marido entró en la cocina movido por el aroma y las vio, preguntó ¿esas magdalenas han salido de nuestro horno?