En honor a la verdad, yo he sido la primera sorprendida, en
alguna ocasión he probado alguna tarta de zanahorias y estaba deliciosa, pero
no estaba entre mis prioridades hacer un bizcocho de este tipo, sin embargo,
hace ya unas cuantas semanas que en una comida familiar, supe que a mi cuñada le
encantan y si a esto le sumamos que está embarazada, el resultado no podía ser
otro, próximo objetivo: tarta o bizcocho de zanahorias.
Primero me puse a buscar recetas de tartas de zanahorias,
todas con una pinta estupenda pero, eran muy elaboradas y para variar, buscaba
una sencilla y rápida de hacer.
Esta receta la he tomado prestada de http://www.pequerecetas.com/y
en casa ha sido todo un éxito, a mi hijo no le gustan nada las zanahorias, sólo
se las come en el puré de verduras (porque no las ve), pero en cualquier otra
comida se las tengo que apartar, así que os podéis imaginar lo que me dijo
cuándo se enteró de los ingredientes “pues yo no lo pruebo”. No obstante, me
ayudó a pelar las zanahorias y a pesar todos los ingredientes y a medida que se
iba haciendo en el horno y la cocina se llenaba del olor del bizcocho iba
cambiando de idea. No os diré más que, si me descuido casi ni lo probamos su
padre y yo.










